VIAJE A LA MONTAÑA (SAGRADA)
Peregrinajes hacia un ARTE OTRO(Javier Ruzo, 1979 – 2023)
GALERÍA GERMÁN KRÜGER ESPANTOSO
Instituto Cultural Peruano Norteamericano (ICPNA)
Miraflores / Lima – Perú
EXPOSICIÓN (Curaduría: Gustavo Buntinx)
25 de octubre
17 de diciembre
2023
VIAJE A LA MONTAÑA<br>(SAGRADA)<br>(Sinopsis curatorial)<br>Gustavo Buntinx
Gustavo Buntinx
VIAJE A LA MONTAÑA
(SAGRADA)
(Sinopsis curatorial) * 1

Javier Ruzo Ocampo
Virgen – Montaña
1996
Óleo sobre madera y tela / 170 x 130 cm
(Fotografía: Daniel Giannoni)
“Donde no hay montañas
el hombre hace pirámides”
(Daniel Ruzo de los Heros,
tradición familiar)
El arte que emerge desde la República de Weimar Peruana (1980 – 1992) pareciera configurarse como un juego de tensiones irresueltas. En particular, aquéllas que animan cierta dialéctica oscilante entre lo social y lo etéreo y lo íntimo. Bajo las zozobras generadas por los desmanejos políticos y las violencias inauditas de esa época exorbitada.2
Tal vez como una réplica a las extremidades de la historia entonces vivida —a sus demandas sin tregua— la obra de varios artífices significativos se abstrae hacia inquietudes enteramente otras. Místicas. O religiosas, pero en el sentido dizque etimológico de ese discutido término: una búsqueda continua hacia lo que nos re-liga. En la comunidad, sin duda, pero sobre todo en la comunión: con la Naturaleza, con la Tierra, con el Cosmos mismo.
En aquel horizonte la trayectoria de Javier Ruzo Ocampo (Lima, 1958) ofrece algunas definiciones relevantes, al principio estimuladas por la relación iniciática con su abuelo, Daniel Ruzo de los Heros (Lima, 1900 – Cuernavaca, 1991), una figura marcante para ciertas tradiciones herméticas modernas. Desde muy joven, el nieto derivó esas inquietudes hacia quehaceres artísticos propios, procurando capturar, en sus palabras, “la respiración casi invisible del Símbolo”. Un numen, un pneuma, perceptible sólo cuando el espectador es “sumergido” por la obra para “entrar en otra realidad”.3
La alteridad de un Arte Otro, que se quiere también esotérico. Entre místico y alucinado. [Piénsese en Vincent Van Gogh]. Visionario: no poco de lo reunido en esta exposición antológica evidencia las trazas de indagaciones psicotrópicas acotadas durante las vivencias tempranas de Ruzo Ocampo. “Viajes” alucinógenos inducidos mediante substancias de habitual uso chamánico, con las influencias entrecruzadas de Timothy Leary y Aldous Huxley, verbigracia. Para “abrir el portal”. [Piénsese en William Blake, piénsese en The Doors]. Además, claro, de “Carlos Castaneda”, el constructo californiano para las mitomanías antropologizantes del cajamarquino Carlos Arana Castañeda, que tanto fascinaron a los movimientos New Age en el mundo entero.
Pero no es la “autenticidad” de esas lecturas lo que aquí interesa, sino la respuesta pulsional por ellas provocada. Un ansia de Sentido Alterno, desde la explosión de los sentidos. “Somos seres en vibración”, explica Ruzo al describir sus pinturas en términos de “una visión de la Visión”.4 Que ansía redefinir al arte como campo expandido de lo espiritual.
En el Espacio, en el Tiempo. En su materialidad, incluso: el quehacer creativo aquí dispuesto intercala técnicas establecidas —poesía, pintura, grabado, fotografía— con videos, performances e instalaciones experimentales que hasta transfiguran la imagen en texto. O viceversa.
Los fluidos múltiples de un arte que se quiere Otro. Huella y vehículo de una experiencia místico-vivencial. Cuyo paradigma es el del Peregrino, el Peregrinaje, el Camino, El Viaje.
El Viaje, el Viaje Iniciático, el Viaje al Oriente. [Piénsese en Hermann Hesse].
Ese paradigma no es una metáfora. Así lo demuestran las obras aquí reunidas al arremolinar las erupciones múltiples de Ruzo en torno a tres peregrinajes fácticos, para él decisivos.
Hacia el Naciente: la vasta China, incursionada durante cien días en 1983.
Hacia el Ande: el Qoyllur Rit’i y el Corpus Christi, entrelazados como una misma revelación, entre 1991 y 1994.
Hacia el Cosmos: Marcahuasi y los vislumbres del abuelo, amagados por el nieto a lo largo de cincuenta años, en travesías innumerables.
Incontables: no es una narración lo que este conjunto propone, sino una deriva. El desvarío que transparenta una lucidez distinta. El peregrinaje es aquí no sólo una fe que camina hacia algún destino manifiesto. Este desplazamiento más bien encarna un asedio. La búsqueda de lo espiritual. O de su incógnita.
La búsqueda del enigma: desde la perspectiva del Tao, apunta Ruzo Ocampo, definir lo sagrado es siempre una equivocación. Mejor ahondar el Misterio.5
Por ello mismo, y a diferencia del turismo, este recorrer no conoce término. Aun cuando el movimiento corporal pareciera haber culminado, el viaje interior continúa siempre.
En las obras articuladas desde esta muestra, por ejemplo. Incluso allí donde la corrección artística —o política— quiera identificar algún error, lo que en ellas esencialmente asoma es la errancia. El deambular mismo. Casi un arquetipo. [Piénsese en Carl Jung]. La pulsión universal de fatigar los caminos —y las carnes, y las almas— en pos de lo sacro. Lo sagrado que imanta a la Tierra.
A la Tierra y a sus imágenes: Virgen – Montaña es el título del cuadro que da emblema a esta “obertura” textual y a la exposición entera. Una transfiguración que podría ser Mariana. Pagana y cristiana al mismo tiempo. [Piénsese en la Virgen – Cerro de Potosí].

Anónimo potosino
Virgen – Cerro
Siglo XVIII
Óleo sobre tela / 143 x 110 cm
Museo de la Casa Nacional de la Moneda, Potosí
(Fotografía: Daniel Giannoni)
Iconografías con referencias explícitas a la tradición alegórica más erudita, pero además a un saber anterior. Primero, primario, primordial.
En todas sus manifestaciones: “Las religiones son una sola religión / Las mitologías son una sola mitología”, predican los poemas de Daniel que a Javier le place citar.6 Y completar desde la convicción de que también todas las artes místicas son una sola. Cuya finalidad no es la de construir un sentido colmado —mucho menos colmar los sentidos— sino la de crear el vacío donde el Sentido pueda habitar.
Y revelar así su esencia como el Vacío mismo. Hurgando, en los afueras más extremos, “lo que mis adentros claman / con la voz de un silencio viejo”.7 Anciano.
Atención a las resonancias taoístas de esos versos propios de Ruzo Ocampo: el clamor del callar antiguo. O eterno.
Los Estertores de la Tierra. La Música de los Cielos.
La sima, las cimas. Y su conexión. Ascensional.
El Viaje a la Montaña.
(Sagrada).
[Piénsese en Alejandro Jodorowsky].

Javier Ruzo Ocampo
Autorretrato
(China)
1983
Fotografía analógica
Notas
*. TRANSPARENCIA:
La entera redacción de este escrito se realizó sin recurrir a frases o composiciones elaboradas mediante la Inteligencia Artificial.
La responsabilidad total por las ideas así ofrecidas —y por sus giros verbales— recae de manera absoluta en la condición humana del autor.
Y en sus fragilidades.
1. Esta sinopsis reproduce el texto que sirve de “obertura” a la exposición antológica de Javier Ruzo Ocampo y al libro que da culminación a esa experiencia.
Léase lo aquí formulado en alianza y lucha con otras aproximaciones del autor a la experiencia espiritual del peregrinaje como pulsión artística. En particular: Buntinx 2018.
2. Sobre la República de Weimar Peruana como categoría, véase Buntinx 1995 [1993].
3. Conversaciones con Javier Ruzo Ocampo, 2023 – 2024.
4. Conversaciones con Javier Ruzo Ocampo, 2023 – 2024.
5. Conversaciones con Javier Ruzo Ocampo, 2023 – 2024.
6. Ruzo de Los Heros 1991: 29.
7. Ruzo Ocampo 1989: 71.
Bibliografía citada
BONADEO, Martín
2018 Pacha kutiq wanka. Buenos Aires: MICROMUSEO y Ciudad Autónoma de Buenos Aires / Mecenazgo cultural, 2018.
BUNTINX, Gustavo
1995 [1993] “El poder y la ilusión: pérdida y restauración del aura en la República de Weimar Peruana (1980 – 1992)”. En: Gabriel Peluffo (coord.). Arte latinoamericano actual. Montevideo: Museo Municipal de Bellas Artes Juan Manuel Blanes, 1995. pp. 39-54. (Actas del coloquio internacional Nuevas voces: ideas y contexto en el arte latinoamericano actual, organizado por el Museo Blanes el 18 y 19 de noviembre de 1993 como acompañamiento al Primer Salón Municipal de Artistas Invitados Latinoamericanos). (Texto rep. en versión traducida al inglés por el Institute of International Visual Arts [INIVA] en 1995. Rep. también, en versión bilingüe, por el Museo de Arte de Lima [MALI] en el 2013).
2018 Altro viaggio. Peregrinaciones con Martín Bonadeo hacia Pacha kutiq wanka. Buenos Aires: 2018. 100 pp. (Publicado como anexo [separata] en Bonadeo 2018).
RUZO DE LOS HEROS, Daniel
1991 La carretera blanca. Morelos, México: Mundo Hispano, 1991.
RUZO OCAMPO, Javier
1989 El cántaro vacío. Lima: CONCYTEC,1989.

Javier Ruzo Ocampo
La rebelión de los elementos
1990
Acrílico y óleo sobre tela /
/ Díptico: 135 x 115 cm, cada panel
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