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CONTRA / PORTADA

Espectros de Mariátegui

Micaela Aljovín


GALERÍA FORUM
Miraflores / Lima, Perú

EXPOSICIÓN (Curaduría: Gustavo Buntinx)

244

07 de mayo
28 de mayo
2026

IDEOLOGÍA Y POLÍTICA /<br>/ FANTOLOGÍA Y POÉTICA<br>(Ensayo curatorial)<br>Gustavo Buntinx


Gustavo Buntinx

 IDEOLOGÍA Y POLÍTICA 
FANTOLOGÍA Y POÉTICA

(Sumilla curatorial) *


Amauta
(fragmento de la instalación
Caverna)
2026
(imagen en positivo [izq.] y negativo [der.])

 

[ Advertencia:
por sus características y extensión,
el estudio que aquí se presenta
requiere de una pantalla grande para su lectura.

Desaconsejamos el uso
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CONTRA / PORTADA podría avizorarse como una exposición histórica. En dos sentidos. Alguno que pareciera imprevisto (aunque el azar, no existe): la coyuntura abismal a la que el Perú se ve de nuevo empujado por las polarizaciones delirantes que nos desbocan como país, como comunidad irresuelta. Pero también el sentido otro definido con plena conciencia por el leitmotiv de la muestra: no los contenidos sino las carátulas de las llamadas Obras completas de José Carlos Mariátegui.

Nuestro llamado Amauta, esa fuente fundacional para el pensamiento dizque marxista en América Latina. Un arquetipo libérrimo, pero encadenado por las políticas dogmáticas que pretendieron petrificarlo, incluso desde el tramo final de su existencia. Su última, perdida, batalla. La agonía de Mariátegui (Flores Galindo).

Las políticas dogmáticas, los políticos sectarios que quisieron perpetuarlo, traicionándolo. Desde las sombras. Al punto incluso de desaparecer la crítica definitiva de Mariátegui a la deriva totalitaria de ciertas izquierdas, crecientemente fascistas.

Ideología y política en el Perú era el título completo de aquel manuscrito terminal, cuyo “extravío” póstumo obligó a publicar bajo esa denominación —abreviada — sólo un compendio fragmentario de textos anteriores. En lo que cabría interpretar como un lapsus, un fallido revelador, ése fue el único de los veinte tomos de las Obras completas cuya portada prescinde de cualquier identificación icónica. Un libro-fetiche: el falo ausente, recompuesto mediante artificios para su instrumentalización imaginaria. Sin imagen cierta que lo simbolice de manera orgánica.

Es también desde esa carencia que podríamos elaborar sobre el desafío crítico que Aljovín nos arroja. Intuitivamente, “sin saber sabiendo”. Y por ello mismo con un filo tanto más incisivo. Las incitaciones múltiples de un proyecto que, otra vez, disecciona no los textos sino los íconos concebidos para darle al genio y figura de Mariátegui circulación masiva: los tirajes de aquellas épicas ediciones populares superaron centenares de miles de ejemplares. Y dispersaron su imaginario desde carátulas diversas que dieron cabida a casi todas las tendencias artísticas dominantes en el Perú hasta mediados del siglo XX. De Codesido a Ruiz Rosas; de Sabogal a Springett; de Blas a Romualdo a Laske…

Aljovín, sin embargo, no reinterpreta ese repertorio. Lo reconcibe, desde estrategias opuestas.

A un extremo, sus pinturas despojan, con limpieza impecable —industrial casi— a las portadas originales. Les sustrae toda frase o representación reconocible, para reconciliar sus diferencias en alguna hipotética abstracción plena, ideal, idealizada, pautada sólo por los colores y formatos de cada diseño primigenio. Significantes que se quieren así liberados de todo significado impuesto.

Al extremo otro, sus ceramios —deliberadamente artesanales— extraen esas imágenes antes negadas (la cantuta, el trapecio, el torillo, el amauta…) para transfigurarlas en una instalación sobrecogedora. Ominosa.

Espectral: esta camera obscura es además una caverna filosófica. Una indagación sobre las sombras del engaño que la ideología (“falsa conciencia”, Marx dixit) proyecta sobre nuestro mirar esclavo. En la revelación así ansiada Derrida y Platón se entrelazan. Tensa, problemáticamente. (Ojalá).

Ojalá. Acaso. El reto asumido por Contra / Portada no es la sola desconstrucción, sino también lo reconstructivo. Apenas ensoñado. Otra obra aquí mayor reúne y redistribuye seis veces la totalidad de los tomos de las Obras completas, en sendos módulos irregulares de acrílicos que no logran del todo su engarce insinuado. ¿Podríamos fantasear, en ese rompecabezas inconexo, la proyección utópica de un amaru? El mítico dios andino. Serpentiforme, pero proteico. Y ahora mutilado.

Un rompecabezas, un puzzle, en el sentido adicional de un acertijo. O un enigma. O, al decir de la expositora, “una arquitectura visual […] donde cada libro deja de ser una unidad cerrada para volverse parte de una urdimbre mayor, aunque todavía irresuelta. Repensar el país como un entramado de fragmentos. En sus vacíos y resonancias”.

En sus resonancias y vacíos. Lo crucial para esa pieza segmentada no está sólo en la visible permutación y el abigarramiento colorido de las carátulas que la componen, sino sobre todo en los aires neutros que desencajan sus elementos.

O quizá los rearticulan, imaginariamente. Con algún guiño suprematista (Malévich, et al.). En otra instalación de la muestra son apenas los perfiles lineales de cada tomo, sobredimensionado, los que redibujan y entrecortan el espacio. Esperando ser colmados.

Por la fantasía, contra la ideología. Y sus fantasmas: tal vez debiéramos resignificar, para nuestros propios fines, aquella fantologíahantologie— formulada por Derrida tras la caída del Muro de Berlín. La indagación no del marxismo sino de lo espectral en él. Sus retornos entre las brumas, sus embrujos, sus latencias.

Sus hechizos. Demasiado actuales, en nuestra república hechiza. Desde las varias sugerencias de ese adjetivo equívoco: la peruviana república, contrahecha y a la vez poseída por las represiones de su historia, por sus pasados continuos. Discontinuos.

Por las ilusiones ilusas —el ilusionismo— que todo ello genera. Y no deja de asolarnos. Particulamente aquí, especialmente ahora. Hic et nunc.

Precipitados otra vez a la obscuridad y el abismo, al obscurantismo, en la exposición de Aljovín —tan oportuna— avizoramos alguna iluminación distinta. Paradójica. Desde la penumbra.

La ideología desplazada por la fantología. Y la política por la poética.

Por la poiesis.

Liberadora.

[ CONTINUARÁ ]

Notas

*. TRANSPARENCIA:

La entera redacción de este escrito se realizó sin recurrir a frases o composiciones elaboradas mediante la Inteligencia Artificial.

La responsabilidad total por las ideas así ofrecidas —y por sus giros verbales— recae de manera absoluta en la condición humana del autor.

Y en sus fragilidades.

Bibliografía citada

DERRIDA, Jacques

1993   Spectres de Marx: l’état de la dette, le travail du deuil et la nouvelle Internationale. París: Galilée, 1993.

FLORES GALINDO, Alberto

1980   La agonía de Mariátegui. La polémica con la Kominterm. Lima: DESCO, 1980. (Tras varias reimpresiones, en el 2021 la Pontificia Universidad Católica del Perú publicó una voluminosa edición crítica, a cargo de Carlos Aguirre).

MARIÁTEGUI, José Carlos

1957 – 1970   Ediciones populares de las obras completas. Lima: Biblioteca Amauta, 1957 – 1970.