Diciembre 2015
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Reynaldo Luza

Fantasía indígena en la torre
de la colonial iglesia de Cayma, Arequipa

ca. 1940 – 1960
Copia moderna:
fotografía analógica en impresión digital
(Modelo: Nancy Gibson)

MICROMUSEO ("al fondo hay sitio")

Original:
Fotografía analógica en impresión sobre papel

Archivo Reynaldo Luza

"ANDINAS"

Es aún reciente el descubrimiento del portentoso fotógrafo que asomaba entre las muchas vidas creativas de Reynaldo Luza (Lima, 1893 – 1978), más conocido por su refinado trabajo en la ilustración de modas y en la pintura. Y quedan todavía por investigarse varios de los aspectos distintivos de sus aportes a ese arte tecnológico. El que nos interesa hurgar con esta Pieza del Mes es su particular atención a las complejidades históricas, incluso filosóficas, de la vestimenta. En una diversidad que incluye también a sus modelos, cuyos rasgos sociales o raciales se exhiben a veces en deliberado contraste con las indumentarias que ostentan.

Para comprender otras instancias de esas prácticas acuñé hace décadas el término y la categoría de travestismo cultural: el contrapunto deliberado de trajes característicos que son exhibidos sobre cuerpos visiblemente ajenos a la tradición identificada con esas vestimentas. Ropas que devienen ropajes. No una vestidura sino un lucimiento. Un “modo de expresión”, un “lenguaje”, “el ornato exterior del cuerpo”, para decirlo con la Real Academia Española.

No las identidades sino sus atavíos. La “compostura”, el “adorno” de los cuerpos (RAE). Una apropiación y un empoderamiento. También, y al mismo tiempo, una revelación de fragilidades. Que el travestismo cultural recupera como fortalezas.1

Lo que mediante tales contrastes se busca expresar no son relaciones de identidad, sino de analogía y fricción. Una estructura de lenguaje que en el Perú deriva de la particular estructura de sentimientos generada por nuestra historia de largos conflictos étnicos y mestizajes irresueltos.

 

     

Reynaldo Luza

(Izq.) Fantasía criolla en la neocolonial Casa García Montero
Santa Beatriz, Lima
ca. 1945 - 1950
Fotografía analógica
Archivo Reynaldo Luza
(Modelo: Mercedes García Montero Luza)

(Der.) Fantasía indígena,
probablemente en el pabellón del Perú
en la Feria Internacional de París
1937
Fotografía analógica
Archivo Reynaldo Luza
(Modelo no identificada)

Así lo sugieren desarrollos tan incisivos de estas prácticas como los anteriormente logrados, desde los finales de la década de 1910, por Martín Chambi, Juan Manuel Figueroa Aznar y otros integrantes de la llamada Escuela Cuzqueña de Fotografía. En el caso posterior de Luza, sin embargo, esa emoción distinta, esa sensibilidad especial por la experiencia de lo otro, de la alteridad, libera asociaciones muy propias. Desde la evocación casi nostálgica de lo criollo perdido en el tiempo, hasta la incorporación de lo indígena actual pero distanciado por la cultura. Un romance con la diferencia que abarca también ciertos reductos europeos de tradiciones anacrónicas ─como las Islas Baleares─ en las que el artífice pudo proyectar sus propias evocaciones del Perú premoderno.

 

     

Reynaldo Luza
Fantasía exótica en las Islas Baleares
Década de 1930
Fotografía analógica
Archivo Reynaldo Luza
(Modelos no identificadas)

Lo que asoma en algunas de esas instantáneas es cierta añoranza de una legendaria vida anterior; señorial y antigua. Ilusiones construidas. Pero no por ello menos auténticas en su necesidad ansiada.

Imágenes del deseo, atravesadas por la melancolía. Un orden social, oligárquico, en el Perú se agotaba. Y de igual manera una cultura que en sus franjas más sofisticadas procuraba reinventarse identificando la aristocracia ─la elegancia─ del país también con las manifestaciones más complejas de lo popular y de lo oriundo. La voluntad urgida de no reprimir sino productivizar la diferencia. Las diferencias múltiples de las que, sin embargo, estamos compuestos.

Reynaldo Luza fue uno de los exponentes últimos ─y mayores─ de esa utopía paradójica. La de una identidad peruana hecha de contradicciones. En analogía y fricción.

Atavíos que son atributos. No vestimentas sino la investidura de una libido cultural que es también política. El deseo de una modernidad propia. Una elegancia que es un mestizaje.

Raigal y cosmopolita.

 

     

Reynaldo Luza

(Izq.) Fantasía indígena en la neocolonial Casa García Montero
Santa Beatriz, Lima
ca. 1945 – 1950
Fotografía analógica
Archivo Reynaldo Luza
(Modelo: Anita Gibson)

(Der.) Fantasía criolla en la neocolonial Casa García Montero
Santa Beatriz, Lima
ca. 1945 - 1950
Fotografía analógica
Archivo Reynaldo Luza
(Modelo: Mercedes García Montero Luza)

 

A mediados del siglo XX lo criollo y lo indígena podían todavía ser vistos como opuestos, pero también como complementarios. Una visión integral que sin duda anima el ideal aristocrático de cultura interiorizado en el ethos de la obra de Luza. Y exteriorizado por su pasión indumentaria.

A veces con una vocación nacional, incluso oficial, como cuando asume la dirección artística de los pabellones peruanos en las ferias de París en 1937 y de Nueva York en 1939. Es probablemente en la primera de éstas que fotografía jóvenes muchachas “blancas” para lucir llicllas y chullos y monteras indígenas. Con sensualidades que pueden también ser ominosas.

 

 
     

Reynaldo Luza
Fantasía indígena, probablemente en el pabellón del Perú
en la Feria Internacional de París
1937
Fotografía analógica
Archivo Reynaldo Luza
(Modelos no identificadas)

Hacia 1945 Luza repetiría la experiencia en el Perú, con pretensiones más alegóricas y estilizadas. Alternando, por ejemplo, las representaciones de lo andino con las de lo costeño, con mujeres elegantes posando frente a su lente para evocar los atuendos casi desaparecidos de lo limeño. De lo criollo todo, cuya fantasía iniciaba su último esplendor ─Chabuca Granda no había compuesto aún “José Antonio”─ pero atisbaba también su agotamiento.

Imágenes de una cultura en apogeo y en extinción. Y en contextos que a veces eran deliberadamente impostados. Las tomas, por cierto, incluyen locaciones auténticamente virreinales, como la Casa de las Trece Puertas o la Casa Hacienda Moreyra. Pero también aparece allí, de manera privilegiada, la casona neocolonial (no colonial) de la familia García Montero, con la que Luza estaba emparentado. O la inventada arquitectura rural erigida en medio del barrio elegante de San Isidro por Enrique Camino Brent.

 

     

Reynaldo Luza

(Izq.) Fantasía criolla en la neocolonial Casa García Montero
Santa Beatriz, Lima
ca. 1945 – 1950
Fotografía analógica
Archivo Reynaldo Luza
(Modelo: Rosa García Montero Luza)

(Der.) Fantasía criolla en la arquitectura pseudorural
del taller del pintor Enrique Camino Brent
San Isidro, Lima
Santa Beatriz, Lima
ca. 1945 - 1950
Fotografía analógica
Archivo Reynaldo Luza
(Modelo: Anita Pizarro)

Es la cuñada de este pintor indigenista, Anita Pizarro, quien allí exhibe su gracia limeña. (El indigenismo implicó con frecuencia un criollismo terminal).2 Y son no sólo las parientes de Luza quienes complementan la estética del palacete familiar: reconocemos en varias de estas tomas también a Doris Gibson, hija del poeta Percy Gibson, camarada de juventudes bohemias compartidas con Reynaldo y otros artífices de la Belle Epoque limeña. Fiel a ese legado, Doris era ya una presencia inquietante en la escena cultural, y pronto se convertiría en la gran dama del periodismo peruano. En un contrapunto incisivo, ella aparece en estas fotos ataviada de limeña, pero su hermana Anita Gibson lo hace con prendas de inspiración andina.

 

     

Reynaldo Luza
Las hermanas Anita (izq.) y Doris (der.) Gibson
con prendas de inspiración indígena y criolla, respectivamente,
en la neocolonial Casa García Montero
ca. 1945 – 1950
Fotografía analógica
Archivo Reynaldo Luza

 

     

Reynaldo Luza
Fantasía indígena en la neocolonial Casa García Montero
Santa Beatriz, Lima
ca. 1945 – 1950
Fotografía analógica
Archivo Reynaldo Luza
(Modelo: Anita Gibson)

Tal vez sea factible leer densidades adicionales a las del discurso de la moda en estas y otras tomas afines, incluso cuando fueron articuladas desde los códigos de la gran elegancia. Como en aquellas fotografías de una joven visiblemente “blanca” luciendo trajes vistosamente “andinos” en la coronación de la colonial iglesia San Miguel Arcángel de Cayma, en Arequipa.

La identidad de la modelo es significativa: se trata de Nancy Gibson, prima de Doris y de Anita, pero además hija de Carlos Gibson Möller, rector de la Universidad de San Agustín en aquella ciudad y segundo vicepresidente de la república, bajo el primer gobierno del potentado Manuel Prado (1939 - 1945). El primer vicepresidente era entonces Rafael Larco Herrera, importante hacendado reconocido por sus obras de filantropía e inquietudes intelectuales.

 

     

Reynaldo Luza
Fantasía indígena en la torre
de la colonial iglesia de Cayma, Arequipa
ca. 1945 – 1960
Fotografía analógica
Archivo Reynaldo Luza
(Modelo: Nancy Gibson)

Las libres asociaciones desatadas por esos nombres se prestan a interpretaciones múltiples, incluso encontradas. Desde ciertas perspectivas, ideológicas, estas imágenes podrían percibirse como un retrato interesado de clase. Una recuperación de lo subalterno para la autojustificación cultural de una hegemonía. Económica y social y racial y política. Pero tal vez la realidad sensible ─o estética─ sea algo más densa.

Los lenguajes del arte se definen en su capacidad de articular la complejidad y la contradicción. Pocos como Reynaldo Luza supieron así plasmarlo, en una evolución de vida y de obra identificable menos con la apropiación que con el enraizamiento. Al menos en su planteamiento ideal, como lo sugiere su radicación definitiva en el Perú en 1950, tras treinta años de convivencias con la alta sociedad cosmopolita en los Estados Unidos y Europa. Un giro de vida que se expresaría con elocuencia en su producción pictórica y fotográfica, crecientemente ensimismada en las interioridades de nuestra geografía y cultura.3 Hasta el punto de otorgarle un aire casi programático a esas instantáneas en las que el artífice aparece preparando su máquina fotográfica en alguna chacra de las mesetas que rodean al Misti, el ígneo nevado arequipeño.

 

     

¿Reynaldo Luza?
Reynaldo Luza preparando una toma fotográfica
en la campiña arequipeña,
al pie del Misti nevado
ca. 1940 – 1960
Fotografía analógica
Archivo Reynaldo Luza

Hay una sugestiva consonancia entre el perfil de esa montaña y el del hogar campesino que en estas composiciones le hace eco. Una correspondencia, una pertenencia, insinuada también por las otras rimas logradas en el torreón del templo de Cayma, donde las poses y las prendas de Nancy Gibson armonizan con las líneas angulares de esa caprichosa arquitectura mestiza. Y con la impresionante perspectiva de la campiña arequipeña, dominada por el volcán tutelar.

Raza y cultura, reconciliadas por la naturaleza. Telúrica.

Y por la alta costura. Popular.

Gustavo Buntinx
(Sobre la base de textos publicados en:
Gustavo Buntinx. Ropajes
www.micromuseo.org.pe/rutas/atavios/index.html)

     

Reynaldo Luza
Fantasía indígena en la torre
de la colonial iglesia de Cayma, Arequipa
ca. 1945 – 1960
Fotografía analógica
Archivo Reynaldo Luza
(Modelo: Nancy Gibson)

 

1. Para una visión general sobre el tema, véase: Gustavo Buntinx. "Los atavíos de lo andino: el travestismo cultural en el indigenismo peruano". En: Esther Acevedo y Pilar García (coord.). México y la invención del arte latinoamericano, 1910-1950. México: Secretaría de Relaciones Exteriores, 2011 [2009]. pp. 141-180. (Ensayo presentado a la editorial el 2009 y publicado dos años después).

Para algunos desarrollos previos y posteriores de esa reflexión, véanse las indicaciones bibliográficas en el acápite “Liminares” del texto más amplio que sirve de base a esta Pieza del Mes: www.micromuseo.org.pe/rutas/atavios/liminares.html.

2. En relación a este último concepto, véase: Gustavo Buntinx. "'Las excelencias de la raza': inscripciones indigenistas de Mario Urteaga". En: Gustavo Buntinx y Luis Eduardo Wuffarden. Mario Urteaga: nuevas miradas. Lima: Museo de Arte de Lima (MALI) y Fundación Telefónica, 2003. pp. [16]-57.

3. Para una mayor elaboración sobre este tema, véase: Gustavo Buntinx. "Clásico y moderno: Reynaldo Luza, fotógrafo". En: AA.VV. Reynaldo Luza. Fotografía inédita. Lima: Grupo Editorial Cosas / Banco de Crédito del Perú, 2016. pp. [12]-29.

 

     

Reynaldo Luza
Indígenas con trajes tradicionales
frente a la colonial iglesia de Lampa Puno
ca. 1940
Fotografía analógica
Archivo Reynaldo Luza

 

 
     
     
 
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