[“DIVINITY IN MOTION”]
Sin título
2025
Video / 03:35'
Colección MICROMUSEO ("al fondo hay sitio")
Nobac
(en instalación de Alejandro Alexis García)
Sin título
[“Divinity in Motion”]
2025
Video / 03:35’
Camarógrafo: RioParkk
Colección MICROMUSEO
(“al fondo hay sitio”)
(Capturas de pantalla)
“DIVINITY IN MOTION”
(EL DADO SOBRE EL DOMINÓ)
NOTAS SOBRE UNA PERFORMANCE DE NOBAC
EN UNA PICTOINSTALACIÓN DE ALEJANDRO ALEXIS GARCÍA
*
GUSTAVO BUNTINX
[ Advertencia:
por sus características y extensión,
el estudio que aquí se presenta
requiere de una pantalla grande para su lectura.
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La poiesis es devenir. El trastorno de la materialidad artística —también de su ideal— por la praxis que transfigura su noción primera en el proceso mismo de darle forma fáctica, evidenciándolo desde su propia factura. De su faktura, por decirlo en los términos presoviéticos de la vanguardia constructivista rusa.
Pero ese devenir es también póstumo: importan —sobremanera— las transformaciones incesantes de la obra por lo que el entorno hace de ellas. La vida social de las imágenes. Y los intercursos inesperados que ellas generan. Sus intercambios de fluidos. Pulsionales, imprevistos.
Como los que tal vez se evidencian en ciertas interacciones no solicitadas de quienes visitan el proyecto de MICROMUSEO que tengo el privilegio de curar para la XVII edición de la Bienal de Cuenca (Ecuador), denominada The Game. Un inquietante lema en inglés al que nuestra propuesta responde en clásico latín: Alea jacta est (Juegos de guerra / Guerras del arte). Una reinterpretación (demasiado) actual de la legendaria frase con que Julio César articulaba lo marcial y lo lúdico al cruzar con sus legiones el río Rubicón, iniciando así la conflagración que cambiaría para siempre la historia romana. Y universal.
Las connotaciones diversas de su traducción son significativas: “la suerte está echada”, o —en su versión imperativa— “¡echad la suerte!”, “¡echad los dados!”. El albur derramado también por el arte en el acto mismo de exhibirse. De exponerse, en el sentido adicional de arriesgarse. El jugársela, el ponerse en juego.
Así lo evidencian varios registros de las reacciones suscitadas por las incitaciones de la muestra. Y entre ellas destaca el video sin título o mayores referencias, publicado en Instagram por un artífice semiclandestino, autodenominado Nobac.

El performer Nobac en otras exposiciones de la XVII Bienal de Cuenca
(Capturas del video sin título
denominado “Divinity in Motion” para los fines de este ensayo)
2025
Se trata, a todas luces, de un performer, sin duda joven, posiblemente cuencano, que soslaya su identidad tras el pseudónimo y una sugestiva máscara inspirada en las marcas contables y las formas cúbicas de un enorme dado.
En atención al lema distintivo de Nobac —“un artista errante”— el video incluye algunas breves escenas de sus desplazamientos hacia las afueras del Museo Municipal de Arte Moderno —sede central de la Bienal— y en varias de las exposiciones allí acogidas. Otras tomas —fotográficas— revelan que recorrió los ambientes de nuestra curaduría, incluyendo el móvil de naipes-mariposa elevado por Mónica Giron (Bariloche, 1959) para aludir a los sobrevuelos de la suerte —y a los simulacros del engaño— en el tradicional juego argentino del truco.1

El performer Nobac cautivado por el aleteo de los naipes en mariposa
que dan vuelo a la instalación
TRUCO (truco – engaño – malicia – simulación)
de Mónica Giron en la exposición
Alea jacta est (Juegos de guerra / Guerras del arte)
proyecto de MICROMUSEO formulado para la XVII Bienal de Cuenca
(Fotografía publicada en el Instagram de Nobac)
Esas imágenes últimas, sin embargo, no aparecen en el video mismo, que más bien se concentra en la sala de Alea jacta est que acoge a las propuestas de Alejandro Alexis García (La Habana, 1970). Y la cámara privilegia allí su gran pictoinstalación, incisivamente denominada Fuera de juego, en alusión explícita al poemario perseguido de Heberto Padilla, el poeta laico demonizado por la teocracia de la Revolución Cubana. De hecho, el subtítulo de la obra expuesta articula —o tensiona— aquel nombre maldito con el de Kasimir Malévich, el pintor sacro de la Revolución Rusa, también excomulgado.
Los vates de la Revolución, destruidos por la Revolución misma. Y en la exposición evocados por un gran mosaico de doce óleos sobre tela. En dominó-clave, frente a la real mesa de dominó, desplegada para el juego real de los espectadores (interactivos). Bajo el cubanísimo y precario foco de luz incandescente (intermitente). Y con la otra mesa (intervenida), que cuelga sin patas sobre la pared obscura. El cuadrado “blanco” (crema) del arte sobre el recuadro “negro” de la historia. En juego. O en abismo. O en caída libre.


Alejandro Alexis García
Fuera de juego
(Padilla / Malévich)
2025
Pictoinstalación en la exposición
Alea jacta est (Juegos de guerra / Guerras del arte)
Doce óleos sobre tela;
una mesa de dominó completa; una mesa de dominó sin patas; un juego de dominó;
cuatro sillas; un foco precario de luz incandescente) /
/ 80 x 80 cm cada cuadro y cada mesa de dominó
(Instalación completa [arr.]
y detalle del despliegue pictórico [ab.])
O en caída libre. O en danza, como bien lo intuye Nobac, al trastocar ese espacio en pista de baile para una versión propia de Dangerous (1991), la mítica canción / coreografía de Michael Jackson sobre lo que se nos revela irresistible pero ominoso. El hueco negro de la seducción. Letal. “Divinity in motion”, al decir de sus letras, en una expresión con la que me permito darle nombre a este video, por razones que se volverán aparentes.

Captura de uno de los varios videos de Michael Jackson
asociados a la coreografía de la canción Dangerous
entre 1992 y el 2002
La seducción fatal. La fascinación / perdición. Sexual (en los ritmos y textos de Jackson), o ideológica (en los cuadros y texturas de García). Disonancias acentuadas por el sincronizar preciso de los movimientos del performer con la banda sonora del llamado “rey del pop”, que irrumpe así, inconsulta, entre las inquietudes otras propuestas por Alejandro Alexis. El efecto acumulativo de esas fricciones logra, sin embargo, resolverse en la analogía entre las figuraciones plásticas de las distintas referencias lúdicas que dan inspiración paralela a García y a Nobac. Dos juegos contrapuestos.
O en contrapunto, término que acá adquiere su manifestación más literal. Para alcanzar su mayor sentido metafórico: contémplese cómo, en la toma culminante, Nobac contempla pero no cede a las incitaciones de los dominós desplegados para el juego en la mesa. El performer más bien arroja sobre ellos los dados propios que extrae de algún bolsillo. Un gesto que luego repite, casi al desgaire, sobre el suelo mismo, mientras sus dedos configuran un “tres” místico. Y la imagen casi se congela en esa pose, evidenciando la consonancia entre el gran hueco en la máscara y el solitario círculo negro en el cuadro yuxtapuexto por la cámara.

El performer Nobac arroja sus dados sobre la mesa de dominó (der.)
y sobre los suelos (izq.) de la pictoinstalación de Alejandro Alexis García
en la muestra Alea jacta est (Juegos de guerra / Guerras del arte)
(Capturas del video sin título de Nobac,
denominado “Divinity in Motion” para los fines de este texto)
El dado sobre el dominó, en una rima deliberada de evidentes connotaciones lúdicas —y artísticas. A las que, no obstante, se le suman otras, de gravedad mayor, acaso inconscientes.
“Un golpe de dados jamás abolirá el azar”, especulaba Stéphane Mallarmé en un célebre verso de 1897. Y, sin embargo, el dado sigue ofreciéndose como la imagen más socorrida para el azar absoluto. El dominó, en cambio, suele interpretarse como el albur redireccionado por la inteligencia. Incluso por la estrategia: hacia el término de la Segunda Guerra Mundial, una notable caricatura del habanero Conrado Walter Massaguer interpretaba a los líderes de las potencias enemigas resolviendo los destinos de la conflagración mediante una partida de aquel juego. Y es Winston Churchill quien allí impone, como pieza ganadora, al Doble Nueve de exclusiva tradición cubana. Una imagen incisiva que podría acompañarse con la (re)lectura de El azar en la historia y sus límites, ese clásico texto del historiador peruano Jorge Basadre.2
Conrado Walter Massaguer
Doble nueve
ca. 1943 – 1944
Litografía
(ejemplar dedicado a Franklin Delano Roosevelt)
Tales referencias eran con toda probabilidad desconocidas por Nobac. O, en todo caso, impensadas al concebir su accionar, tanto más sugestivo precisamente por ese elemento de inconsciencia. Sin saber sabiéndolo, el performer es aquí instrumento de una significación que lo necesita y supera. Alguna semiosis cósmica: no son tan sólo las personas quienes se comunican entre sí mediante los mitos, decía Claude Lévi-Strauss; son también los mitos —y las imágenes— quienes entre sí se comunican utilizando para ello a los seres humanos.3
Y el sentido mayor que así asoma lo hace entrelazando no significados sino significantes. Desde las formas puras. Y sus impurezas. Como en los mitos, como en los sueños.
Como en los juegos. Y sus imprevistos. Entrecruzados: el uso del dado para los enmascaramientos de Nobac es un rasgo de larga data en la construcción de su persona artística, y no responde a las traducciones literales del título de nuestra exposición (“los dados están echados”). Esa serendipia, sin embargo, esa revelación inesperada, ese saber distinto ofrecido por una sincronía de apariencia casual, le da mayor intensidad a las afinidades electivas entre sus figuraciones y las de Alejandro Alexis. Otra vez, una semiosis cósmica, a la que esta performance proporciona música y letra.
“Divinity in motion”.
(El azar, no existe).

El performer Nobac interpreta la coreografía de la cancíón Dangerous
frente a la pictoinstalación de Alejandro Alexis García
en la muestra Alea jacta est (Juegos de guerra / Guerras del arte)
(Captura del video sin título de Nobac,
denominado “Divinity in Motion” para los fines de este texto)
Coda
No existe el azar. Atención a cierta rima otra entre la gestualidad y atuendos de Nobac con los que distinguieron a una secuencia muy anterior (2011 – 2017) de obras de Alejandro Alexis, no expuestas en Cuenca ni conocidas por el performer. Todas ellas reiteran, en actitudes diversas, la imagen de un “sujeto anacrónico” —en realidad, el propio artífice— con alusiones cruzadas a René Magritte, a José Martí, al surrealismo trágico de la cubanía.
Una de esas piezas, un cuadro, muestra al personaje en saludo escénico bajo cierta lluvia corrida de pigmentos azules —azules— y sobre una blanca rosa martiana (“cultivo una rosa blanca…”).4 La pose y la cromática se aproximan, sin proponérselo, a las de Michael Jackson en algún momento culminante, azulado —azulado— del video muy anterior dedicado a Dangerous. Y anuncia, sin saberlo, a la de Nobac en su propio, muy posterior, video.
Los campos magnéticos del arte.
Sus inconscientes ví(d)as.
[Chaclacayo, Lima,
diciembre del 2025]

(Izq.) Alejandro Alexis García
Sin título
(De la serie Sujeto anacrónico)
2017
Acrílico sobre tela / 150 x 150 cm
(Der.) Michael Jackson en la azulada pose culminante
de uno de los varios videos asociados
a la coreografía de la canción Dangerous
(1992 – 2002)
Notas
*. TRANSPARENCIA: la entera redacción de este ensayo se realizó sin recurrir a frases o composiciones elaboradas mediante la Inteligencia Artificial.
La responsabilidad total por las ideas así ofrecidas —y por sus giros verbales— recae de manera absoluta en la condición humana del autor.
Y en sus fragilidades.
(Algunas de las frases e ideas en este texto derivan del ensayo mayor sobre la exposición aquí aludida: Gustavo Buntinx. “¿Juega Marte al arte?”. En: Alea jacta est (Juegos de guerra / Guerras del arte). Lima, MICROMUSEO, 2025. Edición artesanal concebida para la XVII Bienal de Cuenca, Ecuador. Rep. en: https://micromuseo.org.pe/rutas/alea-jacta-est/2/).
1. Alea jacta est consiste en tres instalaciones contemporáneas y una antología histórica. Las primeras están a cargo de la peruviana Maya García Miró y la ya aludida Mónica Giron (Argentina), además del cubano Alejandro Alexis García, sobre quien me detengo en lo que resta de este ensayo. La introducción contextual reúne obras de los ecuatorianos X. Andrade, Juan Caguana, Manuela Ribadeneira, Eduardo Solá Franco y Jorge Velarde. Para una discusión detallada de esa curaduría, véase la Ruta respectiva en la web de MICROMUSEO.
2. Jorge Basadre. El azar en la historia y sus límites. Con un apéndice — la serie de probabilidades dentro de la emancipación peruana. Lima: Ediciones P.L.V., 1973.
3. “[N]o pretendemos mostrar cómo piensan los hombres en los mitos”, escribía Lévi-Strauss, “sino cómo los mitos se piensan en los hombres, sin que ellos lo noten. Y acaso, como lo hemos sugerido, convenga llegar aún más lejos, prescindiendo de todo sujeto para considerar que, de cierta manera, los mitos se piensan entre ellos”. (Claude Lévi-Strauss. Mitológicas. Lo crudo y lo cocido. México, D.F.: Fondo de Cultura Económica, 1968. Primera edición en francés: Mythologiques: le cru et le cuit. París: Plon, 1964). (Énfasis mío).
Sobre la semiosis cósmica, véase: Gustavo Buntinx. Altro viaggio. Peregrinaciones con Martín Bonadeo hacia Pacha kutiq wanka. Fragmentos. (Separata del libro Pacha kutiq wanka, de Martín Bonadeo [Micromuseo y Ciudad Autónoma de Buenos Aires / Mecenazgo Cultural], 2018).
4. “Cultivo una rosa blanca / en julio como en enero, / para el amigo sincero / que me da su mano franca. / Y para el cruel que me arranca / el corazón con que vivo, / cardo ni ortiga cultivo: / cultivo la rosa blanca”. (José Martí. Versos sencillos. Nueva York: Louis Weiss & Co., 1891. Poema XXXIX).
